top of page

Una lágrima vale lo mismo que una sonrisa

  • Foto del escritor: Victoria  Gómez
    Victoria Gómez
  • 20 jul 2022
  • 4 Min. de lectura

Hola holaaa, espero estén bien, y si no es así, espero de todo corazón que las cosas mejoren. Primero que nada, quiero iniciar pidiéndoles una disculpa por no haber podido publicar la semana pasada, tuve unas cuestiones personales y familiares de las que me estoy encargando, muchas gracias a los que estuvieron pendientes y preguntaron por el blog, me hace muy feliz que me tengan presente en sus vidas.


Hoy tengo un lío de emociones, creo que es algo de parte de ser un humano, la vida nos presenta situaciones que ya creíamos que iban a pasar, porque estamos acostumbrados a ser pesimistas, a pensar por los demás, a hacernos daño a nosotros mismos con muchas situaciones.


Lo primero que hacemos cuando recibimos un “no” es desvalorizarnos, dejar esas inseguridades que salgan a flor de piel, preferimos dudar de nosotros antes de felicitarnos por haberlo intentado y que quede como experiencia. Cuando el panorama se mira obscuro y no se encuentran respuestas, normalmente es claro que vamos a aferrarnos de esa oscuridad por no querer salir a encontrar la luz, la luz que nos lleva a todo lugar donde la tormenta puede seguir, pero en algún momento debe de parar, cuando paré saldrá el arcoíris y podremos florecer, podremos salir adelante, podremos sonreír de nuevo a su debido tiempo.


Hay tantas preguntas que dan miedo su respuesta, hay tantas respuestas tan inciertas que no sabrán a calma, pero hay respuestas que tal vez pueden ser mejor de lo que esperamos, estamos acostumbrados a quedarnos con la pregunta y no querer salir de ese espacio ¿Por qué los humanos fuimos programados para aferrarnos a lo negativo? Y la respuesta de esa pregunta en mi opinión es que estamos tan acostumbrados a lo mismo, que no tenemos el valor para arriesgarnos y jugar para ganar, así sea ganar en la situación o ganar experiencia, pero siempre se gana algo a cambio de mucho coraje y valentía.


La honestidad, creo que no existirían las traiciones si fuéramos honestos al momento de comunicarnos con los demás, no nos faltarían el respeto, tampoco lo faltaríamos. Es más fácil hablar mal de las personas y sus acciones a sus espaldas que tener el valor para poder decir lo que te lastimó de frente, y eso que son las personas que “apreciamos”. No vivamos en esa falsedad, no vivamos en ese error donde no nos podemos sentir nosotros por lo bajo que podemos llegar a caer.


Aprendamos a ser libres, aprendamos a arriesgarnos, aprendamos a volar, aprendamos a aceptar un no, aprendamos a vivir nuestra propia vida y no ser espectadores de ella, aprendamos a que, si llegamos a perder, eso también significa ganar. Las personas dicen “todo pasa por algo” y eso es muy cierto, si quisieras olvidar ciertas situaciones de dolor recuerda que, sin ellas, no tendrías la experiencia que tienes ahora, nos podemos equivocar 1, 2, 3 veces, las que sean, pero debemos de aprender siempre a que todo lo que pasamos es parte de nuestra historia, no se puede arrancar la página, como si nunca hubiera pasado. Aprendamos a que la felicidad también depende de nosotros, no solo de nuestro entorno. Aprendamos de enorgullecernos de quienes somos para salir adelante, porque no somos perfectos, pero nunca deberíamos de catalogarnos como desastre.


En esta vida vamos a perder personas, nos vamos a tener que despedir de personas que no quisiéramos despedirnos, nos van a decir “no” muchas veces, vamos a equivocarnos y unos errores van a doler mucho, vamos a tener que caernos mil veces o que las situaciones nos peguen como piñata una y otra vez, quien haya pintado que la vida iba a ser fácil estaba demasiado equivocado porque nadie nace con la vida resuelta, pero recuerda que entre toda esa perdida, nunca te pierdas a ti mismo, no pierdas esa esencia que te hace tan único, no pierdas la gratitud por las cosas bellas de la vida, no pierdas esa humanidad que nos caracteriza y conmueve el corazón, hay personas que saben valorar quienes somos y nos pueden llegar a amar, pero también es conforme a como nos miremos nosotros mismos, porque somos espejo para las demás personas y ellos nos van a mirar como nosotros nos miremos.


Una lágrima vale lo mismo que una sonrisa, porque debemos de aprender a saber que todos nuestros tiempos así sean buenos o malos van a estar y van a pasar. “Toma lo temporal con perspectiva eterna y todo caos comenzará a ordenarse”. Eso lo aprendí en un libro que leí y recordemos que todo pasa, que vamos a reír, que vamos a llorar, vamos gritar, vamos a callar, vamos a arriesgarnos, vamos a darlo todo, vamos a sacar ese vacío que podamos sentir, vamos a compartir todo lo que estamos llenos, pero, ante todo, vamos a aprender, vamos a crecer, vamos a vivir y no seremos espectadores de nuestra propia vida.


Sean fuertes, lo mejor está por llegar <3. Somos las huellas que vamos a dejar el día que partamos de este mundo, encárgate de dejar huellas bonitas que iluminen la vida.


¡Gracias por leerme!

Cualquier sugerencia o comentario es permitido, nos encontramos en un lugar seguro <3

Con cariño,


Victoria Gómez




 
 
 

1 comentario


Isa Medina
Isa Medina
21 jul 2022

La vida nos pone frente a situaciones bellas y otras duras y con cada una tenemos reacciones diferentes con las cuales se va forjando nuestro carácter y vamos aprendiendo a tomar posición para enfrentar la vida. De todo como tú dices de adquiere una experiencia y sabiduría y verás que cada situación te servirá tanto para tu profesión para poder ayudar a tantas personas que pasarán por situaciones similares, Dios está simplemente enseñándote cómo poder ayudar mejor. Tu eres única e irremplazable para muchos de nosotros, sigue adelante siendo tú, con esa valentía, inteligencia y gran corazón que te caracteriza, las cosas llegarán en su tiempo porque llegarán y mientras tanto di gracias por lo recibido ahorita y por todo…


Me gusta
Publicar: Blog2_Post

©2022 por Day Thinking, Moonlight Dreamer. Creada con Wix.com

bottom of page