El dolor transforma
- Victoria Gómez

- 23 nov 2022
- 3 Min. de lectura
Hola holaaa, espero estén bien, en caso de que no sea así, espero que las cosas mejoren. Espero que estén disfrutando mucho el mundial, que ha venido con muchas sorpresas.
El tema de hoy es para que tratemos algo que estoy segura que muchos tenemos en común, las heridas. Claro todo lo que digo lo haré por medio de mi experiencia personal, mi opinión y por lo que he aprendido de ello, no lo digo desde una versión profesional debido a que no he estudiado tan a fondo el tema, Si necesitan tratarlo de una forma profesional, es válido también, todos debemos de saber que es bueno invertir tiempo en mejorar nuestra salud mental, para sentirnos mejor como personas y sanar esas heridas que se encuentran en nuestro corazón.
“El dolor de hoy será la fuerza de mañana”, En un momento difícil es complicado comprender esa frase, porque pensamos que el dolor será eterno, sentimos tan fuerte y es válido, no podemos adelantar las etapas que pasamos mientras tenemos una herida y eso hará que no sea posible ver las cosas tan claras al inicio. Hay heridas que nosotros sabemos que están, sabemos sobre su existencia. Hay otras heridas que no sabemos que están, pero en algún momento llegan a doler, así es como nos damos cuenta de su existencia. Nuestras heridas emocionales, a veces duelen más, a veces duelen menos, pero debemos de entender que nuestros procesos son distintos a los de las demás personas, porque cada proceso ocurre de forma distinta y se vive de forma distinta.
Por lo que he notado, hay personas que les gusta seguir viviendo ese dolor constante porque no saben perdonar, cuando guardamos rencor, odio, inseguridades en nuestro corazón eso puede generar que no sepamos perdonar a los demás, así hayan sido intencional o no intencionalmente, tampoco sabemos perdonarnos a nosotros mismos por nuestros errores y aprender a vivir con ellos. Perdonar lo que hayamos hecho mal es un paso para la aceptación a que somos humanos, nunca seremos perfectos.
Nuestro dolor es válido, en toda manera debemos de saber que el dolor transforma, porque el dolor nos hace tener más sabiduría en el camino, nos hace aprender a que salimos de esas cosas que eran temporales, pero nosotros pensábamos que tienen una perspectiva eterna. Debemos de aprender de nuestro dolor, pero también aprender a no vivir con ello. Es difícil comprenderlo cuando estamos en un momento difícil, pero el dolor nos ciega tanto que no nos permite ver las maravillas que podamos tener, Dios es tan bueno con cada uno de nosotros que las cosas podrían ser peor, pero no pasaron de esa manera, Dios nos manda las pruebas que el sabe que podemos tener, pero mientras nos va moldeando con ese dolor, nosotros estamos saliendo de él, transformados.
Aprendí que no es el tiempo el que sana, sana lo que se hace con ese tiempo, nuestras ganas de querer sanar y convertirnos en alguien distinto, las heridas no deben de ser borradas, porque los humanos tenemos la virtud de también poder ser arte entre las ruinas, las heridas se cierran, sanan y la piel se vuelve a reconstruir, así como nos pasa con un raspón, debemos de intentar que nos pasé con la vida real. El dolor sana. Voy a agregarles una frase que es una de mis frases favoritas al final, les mando un abrazo muy grande a cada uno, espero puedan tener la valentía para que puedan cerrar esas heridas con amor.
¡Gracias por leerme!
Cualquier sugerencia o comentario es permitido, nos encontramos en un lugar seguro <3
Con cariño,
Victoria Gómez





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